domingo, 5 de diciembre de 2010

Parte 7.

Después de estar con él abrazados unos minutos, me separé rápido raccionando de lo que había pasado.
-No - volteé y me agarré la cabeza con una mano.
-¿Qué? - tomó mi brazo e hizo que volteara - ¿no qué? - y se acercó más a mí. Él sabía que yo me moría por besarlo de nuevo. Él sabía que tenia cierta debilidad por su persona.
-No hagas eso, Gonzalo - me separé de nuevo - esto esta mal.
-¿Por qué lo está?.
-Porque...no te conozco. Nos conocemos hace a penas dos días; no es suficiente para mí. No...puedo hacer esto.
-¿Qué querés saber? - se cruzó de brazos y me miró.
-No necesito saber.
-¿Entonces? me estas diciendo que "no me conoces"; bueno, preguntame, te respondo y conoceme.
-No pasa por eso - negué con la cabeza y miré para abajo.
-¿Entonces por qué pasa? ¿tenés miedo de enamorarte? - levanté mi vista.
-¿Qué?.
-Si, ¿es eso?.
-¡No! - dí unos pasos hacia atrás.
-Si, es eso - asintió con la cabeza - tenés miedo de enamorarte de mí. Tenés miedo de salir lastimada. Tenés miedo de equivocarte. Tenés miedo de...- se detuvo.
-¿De qué más, Gonzalo? Terminá.
-Tenés miedo de que te amen - finalizó.
-No tengo miedo a ninguna de las cosas que dijiste.
-Sí, tenés miedo. Mucho miedo.
-No, te equivocás.
-¿Ah sí? entonces decime como son las cosas - me mantuve en silencio y solo lo miré - Vicky, no soy lo que debés pensar de mí.
-¡Eso! demostramelo; demostrame que sos familiero, demostrame que te gusta divertirte, demostrame que conocés límites.
-¿Querés que te lo demuestre?.
-Sí.
-Bueno, vamos - se hizo a un lado.
-¿A dónde?.
-Querés que te demuestre que soy familiero ¿no? - asentí - bueno, vamos a conocer a mi familia y te lo demuestro.
-¿¡QUÉ!? - reí nerviosamente - oh no, no, no, no, no - negaba con la cabeza - ¡no voy a casarme con vos! - él soltó una carcajada.
-¿Querés casarte conmigo?.
-¡No! - él volvió a reír.
-No hace falta que te cases conmigo para conocer a mi familia.
-¿Cómo podés llevar a conocer a tu familia a una chica que conocés hace dos días?.
-Sé todo lo que necesito saber - me guiñó el ojo.
-No, si pensás que me conocés, te equivocás terriblemente.
-Lo sé, por eso dije "todo lo que necesito saber".
-No voy a conocer a tu familia, Gonzalo - finalizé.
-Como quieras. Salgamos esta noche.
-No puedo - me cruzé de brazos.
-¿Por qué?.
-Voy a la universidad. Mañana es lunes. Vos tendrás tu día libre, yo no.
-¿Mañana ya es lunes? - dijo sorprendido. Yo asentí - tengo entrenamiento.
-¿Lo vés? - dije.
-Dame tu número. Vamos a estar en contacto y vamos a hacer algo en la semana y te demuestro todas esas cosas que querés, ¿dale? - lo miré insegura pero cedí. Le dí mi número.
-No creas que después de eso, voy a casarme con vos y vamos a ser felices para siempre - él soltó una carcajada.
-No quiero eso; yo avanzo de a poco - se acercó a mi y me besó cerca de la comisura de la boca.
-Te odio, Gonzalo - él rió.
-¿Querés besarme?.
-Por favor - bufé.
-Sí, lo deseás. Dale, hacelo.
-Andá a casa, dale - lo empujé. Él tomó mi cintura y me robó un beso - ¡hey!.
-Me voy, ya tengo lo que quería, gracias. Nos vemos, Vic - me sonrió y se fué cerrando la puerta a su paso. Era increíble. Creo que está logrando lo que quería...no sé que es exactamente eso, pero estoy cayendo. ¿Enamorándome? no, no creo...¿o sí?.

1 comentario: